Día 1.000 (10/8/12): Mil días de Aventura

Mil veces soñé que un día surcaría los océanos y daría la vuelta al mundo en un velero, alguna de ellas durmiendo. Mil veces desperté, pensando que el sueño estaba muy lejos de la realidad, se escurría entre mis manos como el agua. Mil veces me enfadé conmigo mismo por no hacer nada para alcanzarlo.

Un buen día todo cambió, aunque en realidad no hubo ningún cambio, solo yo cambié cuando decidí que era el primer día de mi vida en que iba a hacer algo para cumplir mi sueño.

Mil nubarrones oscuros cubrían el horizonte cuando pensaba en una empresa tan difícil, mejor no pensar tanto y comenzar a caminar, aunque haya mil piedras en el camino, siempre hay mil desvíos que puedes tomar para continuar.

Más de mil días de trabajo para poner a punto el velero, de noches sin apenas dormir preparando hasta el último detalle, llevando una doble vida que pocos conocían, trabajador serio y responsable de día, soñador incansable de noche.

La persona que me dio la vida se iba poco a poco, no me quería ir sin que estuviera conmigo para siempre, sucedió lo que era inevitable que sucediera, y mi corazón supo que era el momento de partir y volar sobre el mar tan lejos como lo había hecho mi imaginación.

La recta final fue un autentico sprint, mil reuniones, cosas pendientes y flecos sueltos, mil despedidas, actos y entrevistas. Un nuevo lucero apareció en el firmamento el día de mi cumpleaños, brilló con luz propia como ninguna había brillado, no es fácil dejarlo todo y dejar  lo que hasta entonces ha sido tu vida. Algunos no entendieron, pensaron que era locura abandonar posición y comodidad, no entendieron que es más persona el que vive como siente, que el que se recubre de posesiones, cargo o aparentes seguridades para ser quien es.

Llegó el día «D», 15 de noviembre de 2009, la fecha elegida. Mil ojos nos despidieron desde el R.C. Náutico de Valencia, algunos llenos de lágrimas, otros de ilusión proyectada, muchos familiares y amigos no pudieron estar allí, pero todavía llevamos a bordo el calor, los abrazos y los besos de los que nos desean bien, y aun con el dolor de la separación, prefieren vernos felices en la distancia, que cerca pero con anhelos lejanos. Dolor de despedida por mucho tiempo, alegría por comenzar una nueva vida rumbo a lo desconocido.

Mil puestas de sol nos han acompañado desde entonces, tan bonitas que parecen estar pintadas por una mano mágica que se empeña en teñir las nubes de rojo y dibujar el reflejo de un disco carmesí sobre el azul del mar.

Mil pruebas hemos tenido que superar, enfrentándonos a fieros temporales, olas montañosas, vientos huracanados, corrientes ingobernables, piratas modernizados, graves averías, días y días de navegación contra todos los elementos, interminables horas de guardia, témpanos de hielo en la noche, traicioneros arrecifes, avisos de tsunami, terremotos en nuestras proximidades, el frío más gélido, el calor más sofocante, o la lluvia más torrencial.

En alguna ocasión parecía que todo tocaba a su fin, en el sentido más dramático, pero cuando el barco ardía en llamas, un inmenso remolcador nos iba a arrollar, o la tormenta perfecta nos barrió desarbolándonos y dejándome casi inconsciente, el ángel de la guarda que siempre nos acompaña nos tendió su mano, repleta de templanza y buena fortuna, para conseguir escapar, in extremis, de un trágico desenlace.

Mil paisajes han impresionado nuestras retinas al mirar desde cubierta: tras atravesar el infinito océano (Atlántico), del mar brotó la tierra, que se llenó de islas de ensueño, playas paradisíacas y aguas turquesa (Caribe), las islas se agruparon en un continente (Sudamérica) que alberga ciudades de todo tipo, costas altas, bajas o desiertas; Un día navegamos entre inmensos rascacielos y puentes que se abrían a nuestro paso (Fort Lauderdale, USA), los rascacielos se convirtieron en  paredes de piedra de más de 500 metros de altura  (Isla de los Estados, Argentina), y las paredes en muros de hielo (glaciares de Patagonia), y los muros en escarpados picos nevados entre los que el Bahari seguía navegando (Canales de Tierra del Fuego, Chile);  Los picos se desprendieron de su manto blanco, tomaron la distancia de otro océano (Pacífico) y de nuevo formaron elevadas islas (Pascua, Marquesas, Polinesia), que se hundieron en el gran azul, dejando únicamente a flote el arrecife de coral que las envolvía (Islas Tuamotu, Polinesia).

Mil días en un barco, tantos y tantos de mar y olas, tantos y tantos de libertad y soledad… pero el mar no está solo, mil pueblos nacen a sus orillas, distintos países, distintas culturas, distintas historias, distintas personas, distintas formas de ver la vida, distintos problemas, distintas aproximaciones a la felicidad, mil amigos en la travesía.

Mil veces temí al gran monstruo de los océanos, y otras mil deseé enfrentarme cara a cara a él. Cabo de Hornos, 40 rugientes, 50 aullantes, 60 bramadores, icebergs, témpanos de hielo, williwaw, nombres todos que al más aguerrido marino hacen temblar, con todos ellos tuvimos que lidiar. Hornos nos recibió con sol y buen tiempo, pero luego nos lo hizo pagar, la tormenta perfecta, el más grande temporal, quebró nuestro mástil, casi nuestro punto y final. 11 meses tardamos en curar las heridas de nuestro infatigable compañero de viaje, pero con paciencia y tesón volvimos a navegar.

Desde entonces surcamos el Océano Pacífico, viviendo la mayoría de las veces como robinsones, pescando y cazando para comer, visitando islas desiertas, buceando con tiburones, delfines, mantas raya gigantes y todo tipo de peces. Naturaleza extrema, vida rebosante, mil colores a nuestro alrededor.

Mil días, mil lecciones aprendidas, mil Aventuras vividas…

Sed felices

Kike

PD1: mil gracias a todos los que nos habéis seguido durante este tiempo, los que estáis ahí, los que nos ayudáis y apoyáis en todo lo que podéis, estos mil días son gracias a vosotros.

PD2: casualmente ha sido durante nuestro día 1.000 cuando hemos cruzado el meridiano 180, concretamente a las 00:45 GMT (dos horas más en España) del 10 de agosto, ¿será una señal?

14 Comments

  • Mil días. Si, eso es lo que llevamos comprobando la posición del Bahari, leyendo el bonito blog de Kike, hablando con Joloc por internet y disfrutando de vuestra magnifica aventura. Sin pausa y a veces con mucho susto.
    Cuando José Carlos nos habló de vuestro proyecto no le creímos. Sin embargo, os vimos trabajar, pero trabajar incansablemente durante más de cuatro años.
    Transformasteis aquel barco de bandera sudafricana en un magnifico velero de bandera española. Cada pieza fue sustituida y cada rincón reconstruido con enorme esfuerzo, dedicación y cariño. Estudiasteis para ser Capitanes de Yate. Superasteis miles de gestiones y conseguisteis fondos en la incipiente crisis económica. Todo un record.
    Algún periodista me preguntó, el día de la despedida en el RCNV , cómo me encontraba. Esperaba mi tristeza y mi miedo como madre pero solo pudo escuchar de mi sentimientos de enorme orgullo por vosotros.
    Sois un ejemplo para muchos jóvenes. Sois un ejemplo de lucha para conseguir cualquier proyecto, incluso ahora en estos dificiles momentos.
    Mil veces enhorabuena Kike y Joloc. Continuad así. Tened suerte y recibir todo nuestro cariño.
    Ana

  • Primo, es un orgullo y un verdadero placer, felicitarte en este dia 1000 de esta maravillosa aventura (hay que ver como pasa el tiempo…), y agradecerte que la estes compartiendo con nosotros. El resumen que has hecho de toda la aventura es completisimo y no has dejado nada olvidado.
    ¡¡¡ 1000 FELICIDADES !!!
    NOTA: tambien pienso que no es casualidad que este dia 1000 coincida con el paso del meridiano 180

  • Preciosas mil palabras y mil felicidades!!! Bonito resumen de los 1000 días.

    Saludos de un desconocido fan mas de vuestras aventuras, impaciente siempre por leer vuestras aventuras y con los mismos sueños.

  • Hola,
    Gracias por la narración de su labor, esperanza y dedicación.

    Hay un problemita con el itinerario: desde el momento que han pasado la linea de fecha, la linea del itinerario viene del oeste!
    Cuando se van a Suva?
    Buena continuación,
    Abrazo,
    Francis

  • Felicidades por esos 1000 dias de navegación. Kike, esa persona que mencionas, sabia que una vez terminado el arreglo del barco partiríais y en el fondo tenia ilusión al ver el ímpetu que ponías en la lectura de los libros de navegación . (Si lo arreglan y estamos bien que nos dé una vuelta) dijo. Lo pasado sirve para tener un recuerdo y mirar para el futuro con gratitud. Lo que has hecho no se
    puede dejar para mas adelante y por mi parte me parece muy correcto y creo que ella pensaría igual . Un abrazo.

  • Ante todo mil millones de gracias a vosotros por ser fuente inspiradora para creer en los sueños hechos realidad, gracias por describir con tanta dedicación y compromiso vuestra experiencia porque solo de ese modo podemos formar parte de ella, y muchisimas gracias por seguir siendo felices!!
    Un abrazo.

  • Enhorabuena a ambos por vuestros 1.000 días, gracias por compartirlo y narrarlo tan fantásticamente que nos haces soñar contigo, y añorar que no sean más de 1.000 dias lo que me separen de iniciar el mío.

    Bssss salinizados desde el mediterráneo.!

  • Enhora buena!!! mil dias en los que estamos viviendo la aventura con vosotros… pasando los buenos y malos ratos desde la distancia y la comodidad de no enfrentarnos a ellos.Pero… QUE ENVIDIA ME DAIS!!!…
    UN GRANDISIMO ABRAZO!!!!
    Pd… yo nunca he creido en la casualidad, sino en la causalidad… desde luego es una señal… una buenaventura de señal….
    Animo y seguid dandonos estos maravillosos relatos que nos meten en la aventura.

  • Impresionante! Que suerte poder dar esa vuelta al mundo y que suerte la mía por poder compartirlo a través de esta web,a veces siento estar allí subido en vuestro barco

  • Felicidades por cumplir tu sueño , un sueño que te ha cambiado la vida y todo lo que ser’as a partir de ahora…… te envidio tanto…. enhorabuena por tu valentia

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *