Día 1.050 (29/9/12): ¡El Bahari embarrancado sobre las rocas!

Sucedió en la noche, no sé porque no tengo miedo a la oscuridad, porque todo lo malo nos sucede siempre bajo los dominios de las penumbras…

A veces viento y mar no hacen caso de las previsiones, marcan sus propias reglas y se revuelven cuando quieren, ahí comenzaron los problemas, tal vez vinieron acompañando un chubasco, pero llegaron de improviso.

Me despertó el ruido del fuerte trabajo de las amarras, mientras sonaran es que estaban ahí, desde dentro tampoco se percibía un movimiento tan brusco, pero ya no pude conciliar el sueño, estaba atento a los sonidos del barco. A las 5 de la mañana percibí un cambio en la orquesta de gruñidos, algo iba mal, tomé una linterna y salí a comprobar lo que pasaba, solo nos quedaba una amarra, pero era la más resistente, que mejor tiro tenía y más firmemente trincada a una enorme roca con cadena estaba, todo apuntaba a que aguantaba bien. Desperté a Jose Carlos, dado que solo faltaba una hora para que saliera el sol lo más prudente era esperar, aunque estando muy alerta, salir de noche de aquel arrecife era peligrosísimo.

Todo sucedió en segundos, nos disponíamos ya a arrancar motor y electrónica, justo en ese momento partió la última amarra, quedamos a la deriva, de un salto conectamos motor y embragamos avante, pero nada se pudo hacer, no tardamos en sentir el brusco frenazo y terrorífico sonido del impacto contra las rocas.

Tratamos de salir dando atrás toda, pero fue inútil, estábamos bien encallados, los más terribles presagios volaron sobre nuestras cabezas, esta vez el destino nos lo ponía muy difícil.

Saltamos al agua con linternas, todavía era noche cerrada, tratando de analizar la situación, al verla nos dimos cuenta de que era muy complicada, las olas habían clavado la orza en una especie de foso entre el coral, estábamos completamente atrapados, no había forma de salir, no sin ayuda.

El mar nos seguía castigando, y cada ola era un impacto de la orza con las rocas que la rodeaban, lo primero era tratar de minimizar daños, así que nos pusimos los equipos de buceo y comenzamos a montar un sistema de cabos que sujetaran el barco por barlovento, de modo que los golpes fueran más suaves, y viento y mar no nos metieran más hacia dentro de los arrecifes.

A las 6 de la mañana, conscientes de nuestro estado, hicimos una llamada general por la emisora diciendo las palabras que aparecen en las pesadillas de los navegantes: mayday… mayday… mayday… Nos contestó Suva Port Control (el regulador del tráfico marítimo en la capital), además de varios barcos, todos ellos dieron acuse de recibo, tomaron nota de nuestra posición y problema, indicando que se ponía en marcha un dispositivo de rescate.

Con las primeras luces del día la situación no era más esperanzadora, todo el barco estaba sobre el arrecife, la zona más profunda se situaba justo en la vertical de nuestra popa, de hecho el timón comenzó a golpear sobre el coral, y su punta se abrió como una flor, si no calmaban viento y mar en breve el barco se destrozaría por completo.

Yo creo que rezamos todo lo que pudimos, nos encomendamos a todo aquello que pensamos que nos podía ayudar, supongo que nuestras mentes jamás hicieron un mayor esfuerzo para que algo sucediera, y por increíble que parezca sucedió, milagrosamente Eolo y Neptuno se relajaron, el mar quedó como un plato y el Bahari dejó de recibir tan inmerecida paliza.

Sin embargo la marea no perdonó, comenzó a descender gradualmente, cada centímetro menos de agua era un poco más de escora, las amarras con las que habíamos sujetado el barco comenzaron a partir una tras otra, no se puede sujetar 10 toneladas de peso con cabos, tuvimos que rendirnos a la evidencia e ir aflojando las que quedaban sanas, acabaríamos volcados sobre las rocas sin remedio alguno, hay cosas contra las que no se puede luchar.

Parte el corazón ver como el que ahora es tu hogar, tu fiel compañero de viaje, el artífice de tus sueños, va poco a poco rindiéndose a la evidencia de la gravedad y se va acostando, entre gruñidos, sobre un lecho de roca en lo que puede ser su último sueño, su final. Es duro soportar la sensación de impotencia y ver como todo aquello por lo que tanto has peleado, que con tanta ilusión has creado, se va al traste.

Pensamos en preparar unas bolsas con lo imprescindible y estar listos para abandonar el barco en cualquier momento, pero no lo hicimos, supongo que en nuestras mentes eso suponía aceptar la derrota, y yo creo que somos de los que moriremos peleando.

Por fortuna, el impacto del costado sobre el arrecife fue suave, al ser coral y piedra calcárea un poco esponjosa el propio peso del barco creó una especie de cuna como lecho, se oyeron un par de arañazos por minúsculas olas, pero no había ninguna vía de agua ni se apreciaban daños mayores, eso sí, ahora estábamos más que nunca a merced de los elementos, el más mínimo golpe de mar y desgarraría por completo el lateral, perdiendo ya cualquier posibilidad de ponerlo a flote.
No tenéis más que ver las fotos, son espeluznantes, la escora era tan elevada que había que andar sobre los mamparos y medio escalando, el interior y la bañera parecían campos de batalla, que rápido puede tomar un navío el aspecto de un naufragio.

Tras horas de espera sin tener más noticias sobre el dispositivo de rescate volvimos a contactar con Suva Radio, nos volvieron a pedir los datos e insistieron en que se estaba coordinando, no entendíamos nada, pero bueno, paciencia…
El ambiente en el barco era muy calmado, mucho más de lo que correspondería en una situación así, ni siquiera hablamos mucho de lo que podría suceder, supongo que cada uno tenía claro en su interior que las probabilidades de salvar el barco eran muy pocas, pero que íbamos a hacer todo lo posible, cada uno llevaba el duelo a su manera.

En ningún momento dejamos de pensar en posibilidades y alternativas, sabíamos que la máxima marea se produciría entre las 5 y las 6 de la tarde, llegado ese momento habría que estar preparados, solo tendríamos una oportunidad, el barco no aguantaría una noche más, y cruzar los dedos para que no aparecieran viento y mar, en ese caso se acabaría todo.

6 horas más tarde de nuestra primera comunicación seguíamos sin tener noticias de la posible ayuda, suponiendo ya que la conversación iba a ser tensa, llamamos por el teléfono satélite a Suva Port Control, en lugar de hacerlo por la emisora. Cuando ya no nos conformamos con el espera, que se está coordinando, y les pedimos datos concretos de que era lo que estaban haciendo nos dieron el número de Fiji Search & Rescue, a los que llamamos de inmediato, otra vez a pasarles todos los datos para que su respuesta fuera la misma que Suva Port Control, lo estaban coordinando, pero como ya sabíamos de que iba el tema, volvimos a insistir en una respuesta concreta, ante la insistencia reconocieron que ellos no tenían medios y que estaban tratando de resolverlo con la Armada, de la cual nos dieron el número de teléfono a su vez. Llamamos a la Armada, lo mismo, pidieron de nuevo todos los datos, y cuando les preguntamos que iban a hacer al respecto su respuesta nos dejó estupefactos, era sábado, y allí los fines de semana no trabaja nadie, así que hasta el lunes no podrían hacer nada, increíble, pero cierto.

En ese momento lo tuvimos claro, estábamos solos, nos habían estado mareando a sabiendas de que no iban a hacer nada, ningún tipo de autoridad iba a venir a ayudarnos, solo podíamos contar con nuestras manos para tratar de sacar al Bahari de los arrecifes.

La situación era tan grotesca que nos dio la risa, empezamos a bromear con comentarios del tipo: “señores, queda prohibido tener un accidente o emergencia en Fiji durante el fin de semana, porque aquí se respeta el descanso del personal” o “Fiji debe ser uno de los países más fáciles del mundo para invadir, lo planeas todo para el viernes noche y sabes que hasta el lunes por la mañana no contarás con resistencia, porque como el ejército no trabaja los fines de semana”. Pero detrás de las risas se escondía algo muy serio, tanta burocracia, control, inspecciones y tasas de entrada, para que si te sucede algo estés igual situación que en la peor de las repúblicas bananeras.

En cualquier caso nuestro empeño no cesó, continuamos llamando a clubs náuticos y hasta a centros de buceos, cualquier barco de motor mínimamente potente nos valía para ayudarnos tirando, pero nadie podía o disponía de los medios, y ahora el tiempo de respuesta si era fundamental, quedaban dos horas para la pleamar, que además coincidiría con la puesta de sol, si no estaba allí en ese momento no serviría de nada. Dejamos de confiar en la posibilidad de ayuda externa y nos concentramos en nuestros propios medios.

Nuevas amarras, situadas en puntos de tiro estratégicos y bien ancladas con cadenas estaban listas. También despejamos un poco el pasillo de salida para la orza retirando piedras y hasta picando bajo el agua con martillo y destornillador, todo lo que se nos ocurría.

Tendríamos que sacar la orza del agujero en que se había clavado, girar la popa exactamente unos 15-20 grados para que tuviera la dirección correcta de salida y mantener el barco fijo ahí, y luego retroceder tirando con winches y motor, todo ello contando con que la marea fuera lo bastante alta como para que el barco flotara y que el mar nos respetara, ¿muy complicado? Si, ¿imposible? No, al menos valía la pena intentarlo.

A medida que la marea subía fuimos tensando centímetro a centímetro cada uno de los cabos, lo bastante como para que el costado no se rajara con la rocas por el movimiento, el Bahari se iba adrizando, y ya se podía tirar, pero no tanto como para luchar contra el peso del barco y partirlas, fueron momentos de tensión, el más mínimo fallo y todo se iba al traste.

La escora fue disminuyendo poco a poco, se acercaba el momento de la verdad, solo tendríamos una oportunidad, todo tenía que salir perfecto, estudiamos la maniobra una y otra vez, Jose Carlos accionaria el motor y se ocuparía de cabos y winches desde arriba con la ayuda de Jasper, yo estaría bajo el agua indicando los tiempos para cada paso.

Los últimos minutos se hicieron casi más largos que el resto del día, parecía que jamás se movería de su posición, hasta que de repente una pequeña ola lo hizo cabecear lo suficiente como para levantar un poco la orza del suelo, lo suficiente como para que la tensión de los cabos trabajara y desplazara el barco lateralmente, había salido del agujero y tenía la orientación exacta del pasillo de salida, la emoción me recorrió todo el cuerpo, las palabras salieron con una fuerza inusitada: “¡atrás toda! ¡tensión a los winches!”

En ese momento también me informaron que había una lancha de un club de buceo que se dirigía hasta allí, tardaría menos de una hora en llegar, eran buenas noticias, aunque no sabía si demasiado tarde.

Fueron momentos no aptos para cardíacos, poco a poco, centímetro a centímetro, el barco iba saliendo. La marea no era suficiente como para que el barco flotara por completo, la orza seguía arrastrando el fondo, pero el viento había subido y con él las olas, que nos llegaban prácticamente por la popa, con ese movimiento la orza demolía un poco la roca calcárea que tenía por debajo, y una vez tenía machacada una zona avanzaba un poco hasta la siguiente.

No sé cuánto tiempo pasamos luchando de este modo, pero supongo que debió ser como una hora, porque de repente me señalaron algo en el horizonte, llegaba la lancha con los refuerzos. Si ya estábamos casi fuera, el primer tirón con aquellos dos motores de 250 caballos prácticamente nos liberó, el segundo nos sacó por completo, casi no me lo creía cuando vi al Bahari navegando de nuevo, ¡largad todo! -grité- lo último que quería es que enredáramos una amarra en la hélice y volviéramos de nuevo a los arrecifes, pero esta vez en peor situación.

Todo salió como habíamos planeado, si me permitís que lo diga, creo que hicimos las cosas bien, ante lo que parecía la catástrofe definitiva trabajamos de forma incansable durante 12 horas, y sobre todo pensamos muy bien las cosas y actuamos en los momentos correctos, y por supuesto, tuvimos mucha suerte, a los 20 minutos de salir el viento subió a 20-25 nudos y las olas superaron el metro de altura, si eso nos atrapa durante la maniobra no solo no lo habríamos podido sacar, directamente habría hecho añicos el barco.

Milagrosamente el Bahari apenas tiene daños, la punta del timón un poco machacada, la orza con algunos desperfectos y el costado con arañazos más bien superficiales, nada que no se pueda reparar con fibra y masilla, se nota que está bien construido, muchos barcos no habrían superado esta dura prueba. En ningún momento temimos por nuestras vidas (la auxiliar estaba a flote y siempre teníamos la balsa salvavidas), pero nunca había visto tan de cerca el naufragio.

Regresamos a Vuda Point Marina, allí podremos sacar el barco del agua ya hacer las reparaciones, si todo va bien en 2-3 semanas estaremos listos para continuar navegando y viviendo esta Aventura.

El destino es caprichoso, a veces te quita, y otras te da, pero lo que está claro es que si hay una oportunidad nada es imposible, jamás hay que perder la esperanza, pero no puedes esperar que las cosas ocurran solas, hay que trabajar intensamente por ellas sin dudar de que lo puedes conseguir.

Sed felices

Kike

PD: parece que esa misma noche hubo un temporal en nuestra Valencia natal que varó dos mercantes en la playa, curiosas las sincronicidades que se dan en la vida…

39 Comments

  • La hostia! da escalofríos leerlo, felicidades por la suerte y sobre todo por la pericia con que lo habéis resuelto. A punto de cantar el manisero, como dice Armando. Un abrazo
    Jordi

  • Os diría que habéis tenido mucha suerte, pero la realidad es que os lo habéis «currao», que manera de trabajar y que tensión y sin ayuda de nadie. BRAVO.

  • ENHORABUENA!!! Dentro de la desgracia… pero es enhorabuena porque habéis tenido mucha suerte. Ahora a reparar y a dejarlo como nuevo y a seguir adelante. Esperamos noticias de los trabajos.
    BUENA SUERTE.

  • Coincido con el resto de los comentarios, dá escalofrío leerte Kike, te deseo desde Argentina todo lo mejor para q pronto puedan reestablecer este inconveniente y puedas continuar con tu aventura, regata o lo q sea con este hermoso velero……un abrazo inmensísimo!!!, Pato..

  • ….Queeee bieeennnnn chicos !!!! No hay nada como un corazón despierto con una mente fría, de esa confianza nació vuestra fuerza para no veniros abajo y luchar hasta el último momento…Debieron ser muy intensos y duros esos momentos, y yo que os sigo y me encanta vuestra aventura me pongo tambien muy contenta de que en breve esteis de nuevo navegando y superando cualquier escollo en el camino…;)

  • Primo, otro susto mas y nos tienen que ingresar a nosotros!!!
    Felicitaros por el trabajo que habeis llevado a cabo y la buena coordinacion que habeis tenido en momentos de tanto nerviosismo, el leer el titular y ver las fotos tan impactantes del Bahari no me dejaban leer lo sucedido, queria leer mas rapido de lo que podia para saber lo que reslmente habia pasado, finalmente me alegro mucho de que vuestro sueño siga adelante, esto sin duda os hace mas fuertes!!!.
    Un fuerte beso desde la otra parte del mundo, te esperamos!!!!

  • joder, enhorabuena por sacarlo de ahi y poder seguir las aventuras del bahari que tan feliz me hace al igual que me llena de ilusion para poder algun dia hacer ese viaje por esos lares. buen viento y a reparar pronto.

  • Primo, si leer el titulo ya provocaba un gran susto la lectura del relato ha sido de verdadero infarto, suerte que al final se ha «solucionado» ó al menos no ha ido a mayores.
    Felicitaros a todos por vuestra acertada reaccion y solucion de este problemón.
    NOTA: las fotos son terrorificas , ha tenido que ser terrible…

  • Admirable e insuperable todo lo k habeis vivido y hecho,se ve como la vida os habia tenido preparados para este gran acontecimiento,han sido capaces de vencer a la naturaleza y a la dejadez e indiferencia de los «servicios de rescate»,han luchado con fortaleza y coraje por lo k kieren ,su sueño y han salido vencedores ,gracias a vuestro esfuerzo y tezon habeis conseguido salir adelante y vencer todo, mi admiracion y mi respeto hacia ti Kike y a Jose Carlos a crecido aun mas ,sois realmente de lo k no hay,luchadores admirables…………..
    Lo k mas me sorprende y admiro es k aun de todo lo k habeis vivido,pensais en los demas y nos regalas palabras de aliento,te las agradezco y se k me ayudaran siempre «Jamas hay k perder la esperanza,no puedes esperar k las cosas ocurran solas,haya k trabajar intensamente por ellas,sin dudas de lo puedes conseguir».
    Me alegro de corazon k esteis bien y de k no os haya pasado nada k no tenga solucion,cuidaos mucho y reponeros,espero k este descanso muy merecido lo disfruteis mucho…..un gran y fuerte abrazo.

  • Vaya aventura!! Unos auténticos supervivientes y una muestra de valor y tenacidad, ¡bravo! Solo espero que no vuelva a repetirse. Un abrazo y seguir haciéndonos disfrutar con vuestro maravilloso viaje.

  • Animo y felicidades por vuestra fortaleza , cuando volvais,os dareis cuenta de la tremenda experiencia que es Aventura Oceanica. Y sabeis ,que en Valencia vuestra Correduria de Seguros Apsa Aseguranza,esta pendiente de lo que necesiteis ,como en el percance del Mastil. Un fuerte abrazo y seguir la travesia disfrutandola en todo lo que os va ocurriendo, toda experiencia en si misma siempre es positiva.

  • ¡¡¡¡¡ACOJONANTE!!!!!! Bien currado y solucionado uno de los problemas más difíciles de la navegación, además en un medio complicadisimo. Enhorabuena y adelante. Un fuerte abrazo. Chema

  • joder… tios, me alegro mucho de que podais seguir con vuestra aventura oceanica, cuando termineis debereis hacer una pelicula o un documental, la ostia… el mar no puede con vosotros!!!!!

  • Despues de leer esto,me he quedado perpleja y no doy cèdito a lo que estoy leyendo!!!! como es posible que despuès de lanzar un mayday nadie acudiera en ayuda…no me lo puedo creer..por Diooos!!!! eso que es? la repùblica bananera??? no me extraña que los chinos los invadieran,y seguro que fuè en fin de semana..jajajajaja ahora entiendo,para adrenalina la vuestra,solos y a merced del tiempo…la verdad que siiiiiiiii hay que tener una sangre fria para tomar decisiones y que sean las correctas en una situaciòn asì,esto lo tenia que leer el italiano del Concordia,que abandonò el barco cual rata!!! mi enhorabuena chicos,se que estais un poco magullados,ahora a reponer fuerzas,descansar,que la aventura no ha echo màs que empezar y con màs fuerza,un abrazo a los dos,que el mar ya os ha bendecido.

  • Primo: vaya susto menos mal que no os a pasado nada ,el Bahari puede con todo, espero que podais continuar muy pronto y que la vuelta tambien sea pronto ,muchos besos de toda la familia.

  • Kike en el relato anterior te decia lo de el subidon de la adrenalina y despues de la lectura ultima, los que sufrimos la adrenalina somos nosotros. He tenido que empezar el relato por el final para saber como estabais vosotros primero y el Bahari despues, ya que me imaginaba que no abandonabais la enbarcación asi como asi. Sois unicos y os mereceis todo lo mejor. Reponeros y tranquilizaros, a reparar y a seguir la aventura. Besos

  • Estimados nomades de los mares, gracias a dios han salido sin novedad de esta desagradable y peligrosa situación, se nota que la divina providencia esta con ustedes y sin lugar a dudas los acompañara por el resto del viaje hasta llegar a casa.
    La verdad de las cosas ,al ver la fotografías se puede apreciar la seriedad del incidente, del cual la sacaron barata como se suele decir en Chile y desde esta lejana tierra me despido deseandoles los mejor en vuestro envidiable viaje.
    Afectuosos saludos Fernando Arancibia Bonilla.

  • Vaya susto nos has dad
    o Kike. Ya estaba haciendo la mochila para ir a echar una mano. No podría soportar otra larga espera sin vuestros relatos. Reparar y ciudad al Bahari q él también os cuida. Un fuerte abrazo para todos.

  • Hola Kike,
    Gracias por tu Mail.
    Lo que se ve en las fotos es la parte de tribor que no tiene ningún daño, pero es la quilla que ha recibido el primer choque, quetal esta? Es la marea bajando que ha puesto el barco en posicion inclinada en su lado de babor, y sin muchas olas el daño se cedo limitado, verdad? Así lo que han tenido que esperar estaba volver a la situación inicial y un poco mas de agua para sacar el barco al mar abierto. El arrecife era totalmente submarino y sola la roca de los amares estaba fuera del mar?
    Que paso finalmente con la gente del club de buceo? Estaba la gente de vuestro compañero?
    Demasiado preguntas…. Gracias y abrazo,
    Francis

  • Menuda lección para la vida, tanto en el mar como en la tierra, el Bahari es la prolongación de vuestro cuerpo y cada arañazo en el casco os ha debido abrir heridas para siempre. Menos mal que no tiráis nunca la toalla, mucho ánimo!
    un beso fuerte de parte de los sobris Manuel y Rocío
    rosana

  • Jose Carlos, soy un compañero de profesion, Paleontologia, y buen amigo de tu madre y hemos vivido vuestra aventura en las Jornadas de Paleo que se celebraron en Puerto Soller, en Mallorca adonde acudio ella y tu padre, Pepe. La verdad es que la peripecia fue de órdago y Ana nos la relató con el énfasis y el detalle que la caracteriza, hasta que se nos pusieron los pelos de punta. A ver si la navegación se hace, a partir de ahora, menos accidentada. Disfrutadla mucho. ¡Suerte!

  • Wow!!! Bonito final. La verdad es que me he quedado engachado leiendo hasta el final. Felicidades. Solo de ese modo, con muchas ganas y sin desesperar se saca un barco de un posible naufragio.
    Nosotros coordinamos y ayudamos a un velero a desembarrancar en Panama. Lo podeis leer aqui:

    http://ciudadanosdelmar.blogspot.com.es/2012/05/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html

    Que tengais buen viaje y que las reparaciones sean leves.
    Buena proa

    Marc

  • Hola amigos,
    hace ya dos dias que puedo ver su navigacion en direccion de Nueva Caledonia, la isla la mas cerca del cielo!
    Estoy esperando unas historietas de sus aventuras en Fiji, lo que han disfrutido y el sabor de las papayas.
    Hace todavia no sabian controlar el tamano de estas frutas extraodinarias, y por eso tenian dificuldades exportarlas a fuera, resultando en la poblacion local teniendo que comerlas…. y baratisimas… Pero este sabor nunca encontre en otro lugar.
    Ahora ya tienen bastante camino hecho, y en 2 o tres dias estaran en Noumea, au revoir et a bientot,
    une accolade,
    Francis

  • Animo a los dos y mi más sincera enhorabuena por lo bien actuado y los resultados conseguidos, es dificil en un momento así mantener la cabeza fria y reaccionar provechosamente.

    Recientemente lei el blog de otra pareja de amigos que están haciendo también la vuelta al mundo, aunque mucho más mantequilla, son Jose y Virgi del Caps III, creo que habeis coincidido en algún WP.
    Pero nada que ver vuestras vivencias con las suyas, vuestros relatos están llenos de emoción, aventura, riesgos y pericias, ellos están siendo muy muy precavidos y conservadores en su travesía, es increible la diferencia en que se puede vivir una misma experiencia y los distintos ojos con los que se pueden ver los lugares y las cosas. Me apunto a vuestro estilo para cuando llegue la mia……

    Bssss salinizados

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