Días 48 y 49 (1 y 2/1/2010): Año Nuevo y Bocachica

Ciertamente fué una Nochevieja diferente, la cena en Plaza de España, en una terraza al aire libre frente a la casa de Colón (de Diego, su hijo, pegado a donde atracaba las naves) y con vistas a un enorme árbol de navidad iluminado. Situación curiosa para nosotros por el clima y el entorno.

Cuando llegó el momento de cambio de año ni campanadas ni uvas, la principal muestra del evento fué el inicio de fuegos artificiales en el Malecón, tampoco vimos mucha expresividad a nuestro entorno en el momento, eso si, nosotros si lo creamos con nuestros abrazos y nuestros deseos para el año que ha comenzado.

Pasadas las 12 de la noche nos dispusimos a buscar algún sitio donde tomar algo y divertirnos un rato. Nuestra primera opción fué una actuación en directo (tipo verbena)en el Malecón que con un sonido atronador emitía ritmos latinos que se debían escuchar desde la otra parte de la isla. La cuestión es que el ambiente no nos gusto mucho, así que decidimos cambiar de plaza. La siguiente opción una discoteca que nos recomendaron, craso error, nada más entrar y ver lo que había dentro nos dimos cuenta que tampoco era para nosotros. Por último nos quedaba la alternativa de la zona colonial de Santo Domingo, donde encontramos algunos bares y pubs, pero completamente vacíos, tras un par de vueltas decidimos que retirada a tiempo es victoria, a las 2 de la mañana estabamos durmiendo en el barco.

El día 1 lo aprovechamos para hacer trabajos en el barco, teniendo en cuenta que todo estaba cerrado y la gente de resaca no era una mala opción adelantar tareas para poder hacer alguna excursión a otros lugares los días siguientes. Cambiamos el cardan del radar, instalamos los lazy jacks, hicimos una buena limpieza del exterior del barco, etc  En definitiva un día normal de trabajo al que estamos acostumbrados, no tuvimos una celebración especial de Año Nuevo, ni se percibía el ambiente por las calles.

El día 2 estaba previsto ir a comer a Bocachica, donde se ubica el Club Naútico de mayor tamaño en el entorno de Santo Domingo. Nos pasó a recoger nuestro nuevo amigo Poncio junto a su hijo Michael, gran amante del Windsurf. La primera parada, mientras esperabamos a Ezquiel, fué un curioso lugar, voy a intentar describirlo, porque vale la pena. Situado a una calle tras la avenida del Malecón, una planta baja con terraza y un pequeño habitáculo interior, con un aspecto muy rústico, lleno de comida y cerveza alemana, evidentemente propiedad de un ciudadano de esa nacionalidad y regentado por su hija, que para nada parece alemana, metro ochenta de una rolliza mulata que desborda simpatía y amabilidad. El ambiente increíble, una mezcla de nacionalidades tomado cervezas y sentados juntos, aunque parcían proceder de grupos diferentes, la camaradería y hospitalidad flotaban en el ambiente. Rápidamente fuimos foco de atención y entablamos una agradable conversación con los presentes en aquel curioso lugar en el que, por su aspecto,  dificilmente habríamos entrado si no fuera porque ibamos guiados por un oriundo, que estupidez la de los prejuicios que sin darnos cuenta tenemos interiorizados. Conocimos varias personas interesantes, sonbre todo un alemán que trabajaba allí esporádicamente y un esloveno, marino mercante retirado, que había tenido un astillero y dedicado toda su vida al mundo del mar, con el que estuvimos comentando ampliamente detalles tanto de República Domincana, como de Colombia y Brasil, lugares en los que había estado y sobre los que nos dió buenos consejos.

Tras la llegada de la mujer de Poncio y la novia de Michael nos marchamos ya al náutico de Bocachica, un lugar increíble, jamás había visto un náutico con playa privada, aguas cristalinas, un arrecife próximo y restaurante-terraza de madera tipo pontón sobre el agua. Allí completamos la comida y charlamos durante horas con nuestros anfitriones, increíble como personas que acabas de conocer pueden ser tan cercanas y brindarte una acogida y unos detalles como los que tuvieron con nosotros. Desde luego estoy convencido que uno de los principales tesoros que voy a obtener de esta experiencia es la cantidad de gente que voy a conocer y todos los nuevos amigos repartidos por el planeta  que tendré. También me resulta curiosa la fascinación que despierta nuestro proyecto en todos aquellos a los que se lo contamos, que la gente comparta nuestro sueño nos reafirma en que no estamos tan locos ni vamos tan desencaminados, aunque esto lo teníamos claro hace mucho tiempo.

Al caer la noche volvimos a la ciudad y nos dejaron en la marina, espero que podamos compartir con ellos algún otro momento como hemos previsto.

Estamos encantados en Santo Domingo, pero nos apetece ya movernos un poco y ver otros lugares de este país, este será nuestro objetivo los próximos días.

Aprovecho para comentaros la repercusión en medios que seguimos teniendo, Tanto Punto Radio como Radio Nacional nos han llamado dos veces cada uno para sendas entrevistas, el diario Las Provincias también, así como me consta que en medios específicos como Diario del Puerto y Valencia Marítima también hemos tenido repercusión, no estoy seguro si en algún medio más también. Necesitamos que se mantenga nuestra presencia, haremos todo lo posible por conseguirlo.

Poco más por hoy.

Sed felices, y espero que hayais empezado 2010 de una forma excepcional y que se mantenga así mucho tiempo.

Kike

2 Comments

  • Feliz Año, kike !!!!!

    Leyendo vuestras aventuras de estos días, desde luego el año que empiezas va a ser espectacular

    Un abrazo muy fuerte de tus amigos de Valencia

  • HOLA PRIMAZO, QUE UN FIN DE AÑO ATIPICO, PERO NO POR ELLO PEOR NO? O QUZÁS OS FALTÓ ESE ENTUSIASMO QUE PONEMOS POR AQUÍ CON LAS UVAS, EL CHAMPÁN, LOS CONFETIS, LOS ABRAZOS, ETC… ¿QUE TE VA A FALTAR? DISFRUTQ TODO LO QUE PUEDAS HIJO MIO QUE LA VIDA SON DOS DÍAS, Y LA VERDAD ES QUE ENVIDO ESO DE TENER AMIGOS REPARTIDOS POR TODO EL PLANETA, ESE SERÍA MI SUEÑO.
    BUENO KILLO SED FELICES,
    AHORA TE VUELVO A ESCRIBIR QUE VOY A LEER EL DIA SIGUIENTE QUE ME LLEGAN DE DOS EN DOS.
    BESOS

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