Días 1.390 a 1.392 (4 al 6/9/13): Cruzando el Canal de Mozambique

Ya estamos prácticamente a mitad de camino entre Madagascar y el continente africano, a las 21:00 horas GMT nos quedan 350 millas para llegar a Maputo, el avance ha sido significativo durante estos días.

Como si los Dioses del Mar hubieran leído lo que escribí en el anterior reporte, y se compadecieran de nosotros, las condiciones empezaron súbitamente a mejorar en las siguientes horas.

El viento comenzó a subir y rolar exactamente en la dirección que necesitábamos, como si estuviera hecho aposta nos permitió ir cambiando progresivamente de un rumbo en dirección al Sur a otro prácticamente al Oeste, de modo que el Bahari pudo ir describiendo la curva que deseábamos bordeando Madagascar, manteniendo la distancia de seguridad a costa que habíamos previsto.

Una vez al Sur de Madagascar, cuando ya enfilábamos en línea recta nuestro punto de destino (aunque todavía muy distante), a medida que nos adentrábamos en el Canal de Mozambique (como se denomina el área de Océano Índico entre Madagascar y dicho país) la corriente en contra desapareció por completo, dando paso a todo lo contrario, una corriente favorable que nos sumaba más o menos un nudo a la velocidad que hiciéramos sobre el agua.

Para acabar de facilitarnos las cosas, la incómoda ola oceánica sin relación al viento se fue, el mar calmó casi por completo, rizándose únicamente cuanto más arreciaba el viento.

Con esas condiciones el Bahari no se hizo el remolón y empezó a volar a toda velocidad, no ha sido extraño contemplar ritmos de avance superior a los 10 nudos mantenidos durante horas seguidas, las medias han superado las 200 millas por día.

Hoy la situación se ha normalizado, digamos que han desaparecido las condiciones de ventaja (corriente a favor y buen viento sin ola) y a lo largo del día regresábamos a una situación habitual de travesía.

El viento se ha suavizado, ligeras brisas de poco más de 10 nudos nos llegan desde el Sur o el Sudoeste, permitiéndonos navegar de través o ceñida abierta. La velocidad ha caído considerablemente, unas veces vamos a 4 nudos y otras a 7, pero como la ola es proporcional al viento no hay problema, las velas se mantienen en su sitio haciéndonos avanzar más o menos en función de los caprichos de Eolo.

La tranquilidad se ha instaurado a bordo, la escora es pequeña, no hay fuertes sacudidas, los sonidos son los normales de jarcia y velas trabajando y agua deslizándose bajo el casco, un placer de navegación que se complementa con un horizonte despejado y noches claras plagadas de estrellas.

La previsión es que esta situación de vientos suaves se mantenga hasta la llegada a la costa de Mozambique, allí lo más probable es que se refuercen un poco y se vayan a componente Norte, aunque también estaremos expuestos a las deformaciones de los vientos térmicos provocados por el continente.

Lo que sí han bajado son las temperaturas, el viento procede fundamentalmente de latitudes australes, y no hay que olvidar que aquí estamos en invierno. No es que el termómetro descienda más allá de 20-22ºC, pero después de dos años permanentemente en temperaturas superiores se nota el cambio. Preveo con pereza mucho más frio cuando crucemos el Cabo de Buena Esperanza (a una latitud de casi 35º Sur) o cuando regresemos por el Atlántico Norte, siendo invierno en ese hemisferio.

Ayer vimos pasar una enorme ballena por nuestra popa, no estoy seguro si se trataba de una jorobada o de una azul, nadaba hacia el Norte remontando el Canal de Mozambique. No es extraño, es la época, aproximándonos a La Reunión divisamos varias, como se ve que a ellas también les da pereza el frio abandonan las aguas más septentrionales durante el invierno, subiendo a latitudes más cálidas para aparearse y reproducirse. En diciembre, cuando vuelva a ser verano en este hemisferio, bajarán de nuevo hacia el Antártico para aprovechar y darse un enorme banquete con la infinidad de nutrientes que aportan sus aguas frías.

En estos momentos nos encontramos en 26º 01’S, 038º 39’E, navegamos rumbo 273º con el viento de través a 6-7 nudos de velocidad, suaves olas nos mecen, el radar está despejado a 12 millas a la redonda, no hay más luces en el horizonte que la nuestra y la de las estrellas de la bóveda celeste, que en ausencia de luna se adueñan de la oscuridad para brillar más que nunca, una noche tranquila…

Sed felices

Kike

4 Comments

  • Buenos dias Kike!! nuevamente encantada con tus relatos,me alegra saber que la travesia està siendo tranquila y favorable y que siga asì hasta llegar a Maputo,buen viento y buena mar,ese es nuestro deseo.un abrazo.

  • Hola marinos, ya estais a 8 millas de un club naval de Maputo, no se si vais a es lugar exactamente pero da mucha tranquilidad veros a punto de fondear. Parece que vais a una ciudad interesante con muchos edificios coloniales y tambien areas de chabolas. Nos recuerda mucho Monrovia, en donde Joloc pasó su primer año, por eso tiene la llamada de Africa. Esperamos noticias y entre tanto os enviamos un fuerte abrazo
    Ana y Pepe

  • Segun el mapa ya estais en Maputo y por lo que cuentas ha sido una travesia mas o menos placida me ,alegro. Descansad y si os falta alguna reparación espero que la podais efectuar. Un abrazo

  • QUE TE PUEDO DECIR TODO LO QUE ESCUCHO LO CONSIDERO MARAVILLOSO CUANDO EL MAR Y LOS VIENTOS SE CONJURAN PARA AYUDARTE PARA QUE TUS VELAS SE HINCHEN HASTA EL PUNTO QUE PARECE QUE VAN EXPLOTAR QUE HERMOSA SENSACIÓN Y QUE HERMOSA VISIÓN DE LO QUE ESTÁN VIVIENDO LOS ENVIDIO PERO LES DESEO TODA LA SUERTE POSIBLE, Y SOBRE TODO UN FELIZ REGRESO.

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