Días 1.490 y 1.491 (13 y 14/12/13): La travesía más larga…

El tiempo es relativo, a veces pasa muy rápido, a veces lento, todo depende de en lo que estés pensando…

En ocasiones os he contado como travesías de miles de millas y semanas de navegación no se me hacían largas, si uno se centra en el presente, disfruta de lo que está haciendo y no piensa en el momento de la llegada, sencillamente el tiempo fluye, las cosas transcurren a su ritmo y se vive cada instante.

Ahora la situación es distinta, es la travesía final de este viaje, de esta vuelta al mundo a vela que es Aventura Oceánica, y a pesar de ser, tal vez, una de las más cortas en distancia que hemos realizado, es la que se me está haciendo más larga.

No es porque el mar la este complicando, todo lo contrario, a mitad de camino entre el Cabo de Gata y el de Palos el viento calmó, e incluso posteriormente se estableció una suave brisa a nuestro favor, las olas no pudieron más que seguir al viento y pocas horas después la superficie del agua únicamente estaba ligeramente rizada.

En esas condiciones, con poca máquina, y más aun si añadimos la vela mayor apoyando un mínimo, nos es sencillo superar la velocidad de 5 nudos, que es la que nos habíamos establecido como objetivo.

Inicialmente pensábamos arrumbar desde Gata hacia la isla de Formentera, para evitar el viento contrario que se preveía más fuerte pegado a costa, también de ese modo tendríamos mejor ángulo para el tramo final hasta Valencia, ya que para esas horas se estimaba viento del Norte.

Al final no ha sido necesario, las previsiones meteorológicas del Mediterráneo son muy variables, en realidad ni ha habido viento fuerte pegado a costa, ni habrá un Norte bien establecido en el Golfo de Valencia mientras nos estemos aproximando, por lo que hemos hecho rumbo directo a Cartagena, y de ahí al Cabo de la Nao.

El avance ha sido mayor del esperado y hoy por la mañana nos situábamos en las cercanías del Cabo de San Antonio, de modo que hemos aprovechado para parar unas horas, descansar y organizar un poco el barco para que mañana este más presentable, aunque sea evidente que llevamos 54.000 millas a nuestras espaldas.

Un día soleado nos ha acompañado durante las horas que hemos estado fondeados frente a Jávea, tranquilidad en un precioso entorno natural, a la espera del ajetreo que seguro que nos espera mañana.

A las 9 de la noche poníamos proa de nuevo a Valencia, ya a un tiro de piedra, tenemos tiempo de sobra hasta las 11 de la mañana, hora prevista de nuestra llegada, pero preferimos ir con un poco de margen, la experiencia nos dice que los imprevistos surgen ellos solitos, precisamente cuando son más inoportunos.

Ahora si veo el final de viaje, supongo que, una vez despejadas las incógnitas debidas a la meteorología adversa que hemos tenido desde que entramos en el Mediterráneo, la mente ya se desliza hacia el siguiente hito importante, el momento en el que atracaremos en el Club Náutico de Valencia después de 4 años y 1 mes recorriendo el planeta a ras de agua.

Supongo que por eso esta travesía se me está haciendo larga, porque es imposible no pensar en la llegada, sobre todo cuando la navegación es fácil y no requiere mucha concentración, el barco es ya prácticamente una extensión de mi cuerpo.

Pero no estoy triste, todo lo contrario, ahora la emoción que puede es el deseo de reencontrarme con toda la gente que nos estará esperando en el pantalán, familia, amigos, todas esas personas especiales que muchas veces he echado tanto de menos.

Las horas pasan despacio en mi guardia de 12 a 4 de la mañana, aunque la temperatura es baja para mi gusto (15ºC), hace una noche estupenda, mar y viento en calma, cielo despejado, estrellas en el firmamento, todas aquellas que deja vislumbrar una potente luna que brilla con intensidad, las únicas luces en el horizonte son las de tierra, navegamos próximos a costa, nada peligroso en la pantalla del radar, avanzamos despacio, aunque de forma constante, hacia el final de esta Aventura…

Sed felices

Kike

5 Comments

  • Ya en tierra y con todas aquellas personas que esperaban vuestro regreso, ahora tendréis que pensar que las guardias ya no se realizan y que la aventura en el mar ha terminado, habrá que acostumbrarse a pisar tierra firme y atender las solicitudes de información a vuestra azáña. Un abrazo y disfrutad de la familia.

  • Enhorabuena por vuestra preciosa aventura,el Mediterráneo es un mar ratonero ser felices os espero ver algún día en el nautico de Valencia donde esta mi velero un fuerte abrazo de un seguidor y recuerdos a Luis el del barco de motor llamado ballet de un madrleño que amarra al lado enhorabuena

  • Increíble!! Sencillamente una pasada leeros durante este tiempo (para mi corto pues os conocí tarde…) sería interesante que recogierais todo este material y el que os queda por editar y presentarais un fantástico ebook. En mi tendréis un cliente seguro, y seguro que a muchísima gente también le interesaría. Ánimo y adelante, siempre adelante. Gracias.

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